martes, 14 de enero de 2014

Casta Diva


"Casta Diva che in argenti queste sacre antiche piante…"


Unas veces tildada de aburrida y otras de elitista la ópera resulta polémica incluso entre aquellos a quienes les gusta. En los tiempos que corren, con tantas formas de excitar audiovisualmente los sentidos, la ópera resulta caduca e insípida a mucha gente. En mi propia experiencia debo decir que la ópera tiende a ser disfrutada por personas de mayor edad aún cuando en su juventud pudieron haberla detestado. He sabido de jóvenes que se refieren a ella como "un aburrido canto de cetáceos". En nuestro país, México, asistir a un buen espectáculo de ópera resulta difícil. Las producciones son caras, poco demandadas y por lo tanto poco ofrecidas.

El término ópera significa "obra", derivado del latín "opus" y puesta en un escenario teatral, la ópera combina letra y música ejecutada por los actores – cantantes. A menudo es acompañada por una orquesta y se ejecuta en una casa de Ópera. Se podría decir que la ópera es el antepasado viviente de los musicales, tanto en el teatro como en el cine. La ópera inició en la Italia del Siglo XVI cuando Jacopo Peri escribió en 1598 "Dafne" en Florencia. El Bel Canto dominó en el Siglo XIX y éste se considera la época de oro de la ópera.

El recitativo con énfasis en la trama y el aria, en donde las emociones son expresadas de una manera mayormente melódica, definen la forma en que una determinada ópera es cantada. Por su género y registro, los cantantes hombres se definen como castrati, tenores, contratenores, barítonos y bajos. Las cantantes de ópera a su vez, pueden ser sopranos y altos.

En 2013, la Operabase, registró cerca de 24,500 puestas en escena programadas, de las cuales en Alemania tuvieron lugar 7,230, cuatro veces más que en Estados Unidos, el siguiente en la lista. Rusia, Francia, Austria, Italia, Reino Unido, República Checa, Suiza y Polonia completan los 10 países con mayor número de puestas en escena. Viena, Berlín, París, Moscú y San Petersburgo, en ese orden, son las ciudades con mayor oferta operística. Los cinco autores más interpretados, en el 2013, fueron Verdi, Puccini, Mozart, Wagner y Rossini. Del mismo modo La Traviata de Verdi fue la obra más ejecutada seguida por Carmen de Bizet, La Bohéme de Puccini, La Flauta Mágica de Mozart y Tosca también de Puccini.

Como compositor Bellini ocupó el decimosexto lugar y su ópera Norma se colocó en el lugar número 48 dentro de las más ejecutadas en el 2013. Casta Diva, es una aria, una cavatina, un adagio que por su belleza y dificultad interpretativa constituye el centro de ésta ópera. Es quizás el aria de soprano más conocida en toda la historia de la música.

María Callas
Norma es una tragedia lírica en dos actos con música de Vincenzo Bellini y libreto en italiano de Felice Romani, basado en la obra de Alexandre Soumet. Estrenada el 26 de diciembre de 1831 y protagonizada por Giuditta Pasta, se coloca en el género romántico que a diferencia del clasicismo que se envuelve en temas de la antigüedad clásica o del Renacimiento, busca ambientes lejanos en la edad media y en las tradiciones de los pueblos prerromanos. Su trama se sitúa en el Siglo I, cuando los romanos dominaban las Galias. Norma, es la suma sacerdotisa druida quien ha sido por mucho tiempo la secreta amante de Polión, el procónsul romano y de quien tiene dos hijos ocultos. Adalgisa es una joven y vestal sacerdotisa en el templo druida y el nuevo objeto del amor de Polión. Norma trata de acallar por todos los medios la rebelión druida contra Roma, buscando la paz entre los dos pueblos y así, no perder a su amado. El canto de Norma por la paz es Casta Diva y es una plegaria a la luna. La trama es intensa. Combina el sentimiento del pueblo druida por liberarse del yugo romano, los celos de Norma al ser sustituida en los favores de Polión por una amante más joven, la seducción de la vestal e inocente Adalgisa, la confusión de Norma que pretende matar primero a sus hijos para vengarse de Polión y luego querer suicidarse proponiéndole a Adalgisa que los adopte y los lleve a Roma con ella y su antiguo amante. Adalgisa se rehúsa. Al rebelarse, los galos reclaman una víctima propiciatoria y Norma anuncia que la culpable no es otra que una sacerdotisa que profanó sus votos y le dio su amor a un romano. Cuando va pronunciar el nombre de Adalgisa cae presa de sentimientos contradictorios entre la lealtad a su pueblo, el amor al romano y los remordimientos por haber traicionado sus votos. La culpa de Adalgisa es la suya y en medio del asombro general pronuncia su propio nombre declarando su amor por Polión. (Qual cor tradisti). Polión, conmovido, decide subir a la pira para morir con Norma.

Norma, el personaje central de la ópera, fue interpretada por Giuditta Pasta en su estreno, y posteriormente por las cantantes más virtuosas y famosas de todos los tiempos. Rosa Raisa, Claudia Muzio y Rosa Ponselle en los años veinte y por María Callas en la posguerra. Montserrat Caballé, Beverly Sills y Renata Scotto en los años setenta. Y ahora por las más connotadas sopranos. La grabación más antigua data de 1937 y en ella Norma es interpretada por Gina Cigna. Casta Diva ha sido usada como tema musical en "Los Puentes de Madison" (1995) de Clint Eastwood y en "La Dama de Hierro" (2012) de Pyllida Lloyd, entre otras.

Luciano Pavarotti al escuchar a Joan Sutherland cantar Casta Diva, la llamó "la mayor voz femenina de todos los tiempos". No obstante el comentario del maestro Pavarotti y por mi condición de simple diletante de la ópera yo prefiero la de María Callas y la grabación de su concierto en vivo, en Milán en 1956 es extraordinaria.

Mi gusto por esta y otras arias destacadas en diversas óperas, me llevó a hacer esta modesta investigación y, haciéndolo, ampliar un poco mis conocimientos del tema. Al compartirla con usted, mi muy estimado(a) lector(a), mi intención es hacerlo(a) mi cómplice e inducirlo(a) a disfrutar el oculto placer de la ópera. Haga "click" en el enlace al final y disfrute de la extraordinaria cavatina interpretada por la también extraordinaria diva María Callas.

José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jalisco, México

María Callas, Norma, Casta Diva
http://www.youtube.com/watch?v=MBW5a77wINQ#t=74


 


 


 


 

sábado, 4 de enero de 2014

La Técnica y el Arte



 "Yo quiero pintar lo que siento y sentir lo que pinto"
Vincent Van Gogh


"Noche Estrellada" Vincent Van Gogh - 1889
Mi tatarabuelo Timoteo Salas fue ebanista. Se cuenta en la familia que elaboraba finos muebles de muy buen gusto y buena manufactura. Muy útiles y prácticos y por lo mismo de gran valor, independientemente de su precio o de su costo. Mi bisabuelo José Salas, al iniciar el Siglo XX, fue constructor de berlinas, una suerte de carruaje de cuatro ruedas con muelles. Fue el carrocero de elección de los hacendados en decadencia de esa época y de esa región. La irrupción de automóviles y camiones lo dejó sin trabajo. Dominaba, además del trabajo de la madera, las técnicas que tenían que ver con la manufactura de los ingenios mecánicos que permitían el movimiento y con otras más, relacionadas con la transformación de metales en piezas para el funcionamiento de tales carruajes. Sus obras eran más bien trabajos y tenían un valor fundamentalmente utilitario. Mi tío abuelo Salvador Salas fue carpintero profesional y este oficio fue su medio de subsistencia durante toda su vida. La manufactura de muebles por encargo, su especialidad. Piezas de gran utilidad pero de gusto y manufactura acorde solo al ordenante de dicha pieza. Generalmente su valor era menor a su precio y a su costo. Mi hermano Víctor Manuel fue carpintero aficionado y por algún tiempo fue solo uno más de sus pasatiempos.

Sin menospreciar el trabajo de nadie de estos en mi árbol familiar, no obstante que los últimos se beneficiaron de los avances tecnológicos, los primeros resultaron mayormente reconocidos por sus obras en este particular oficio: el trabajo con la madera.

La técnica es el conjunto de procedimientos y recursos, así como la pericia o habilidad para usarlos. De la técnica se sirven las ciencias y las artes. El valor de una obra o trabajo tendrá que ver necesariamente con la calidad y la cantidad de las técnicas involucradas. La habilidad, la pericia, los conocimientos, los recursos (incluyendo las herramientas) y el esfuerzo involucrados nos darían un trabajo de mayor o menor calidad. De mayor o menor valor. El precio y el costo, en una economía de mercado, serían fijados por factores externos. Y lo seguiríamos haciendo si, y solo si, lo primero excede a lo segundo.

¿Cuándo entonces, un resultado se transforma en una obra de arte?

¿Cuándo, cómo y por qué los lienzos pintados por Van Gogh pasaron de ser emplastados brochazos, sin valor aparente, a las apreciadas obras de arte de hoy en día? ¿Cuando algo excepcionalmente bien hecho se transmuta en una pieza de gran valor?

En estos tiempos, nos inunda y nos arrastra la llamada tecnología en su acepción de artilugios electrónicos que nos resuelven de forma efectiva aunque poco eficiente, nuestras necesidades reales o ficticias de comunicación, de información, de cálculo, de análisis y de entretenimiento entre otras más. Walter Isaacson, el biógrafo autorizado de Steve Jobs, nos describe en su libro como fue que el co-fundador de Apple sentía que su mayor contribución había sido bordar en los límites entre la tecnología y las artes. La genialidad de Jobs radicó fundamentalmente en haber tirado de todos los hilos a su alcance para generar dispositivos, código, sistemas operativos, contenidos, conveniencia y simplicidad para garantizar una experiencia del usuario excepcional. Apple y Jobs no inventaron ni el teléfono celular, ni las tabletas electrónicas, ni las computadoras, ni los reproductores de música portátiles pero a partir de ellos crearon un concepto que a fuerza de ser excepcional, ha sido adoptado por el mundo entero. Muchas de las cosas que han hecho en Apple, bajo la dirección de Jobs, pueden muy bien ser consideradas como obras de arte. Desde sus oficinas corporativas en Palo Alto, pasando por el diseño de su sistema operativo iOS, el diseño de sus dispositivos, sus contenidos y hasta algunas de sus tiendas de venta directa.

Tal vez la diferencia entre una obra común y una obra de arte estriba en la dedicación y la pasión involucrada en el proceso creativo. En el caso de Van Gogh y de Jobs, fue de una obsesiva pasión, por el color en el primero y por la perfección estética en el segundo.

Las obras y resultados simplemente utilitarios, aunque necesarios, hacen que los individuos obtengan satisfacción en la mayor parte de las necesidades del ser humano (fisiológicas, de seguridad, amor y pertenencia, autoestima y reconocimiento). Aunque desgastado, antiguo y reinterpretado el modelo de Maslow sigue vigente con su famosa pirámide. En la parte más alta se aloja la necesidad de trascender y la creación o logro de trabajos excepcionales como si obras de arte fueran, tienden a satisfacer esta necesidad innata en los seres humanos.

Algunos autores, entre ellos Paulo Coelho en su libro "El Peregrino", han descrito tres clases de amor por las cosas, las obras o las personas. El ágape, el amor como una pasión que consume, que mueve y que arrastra a lograr u obtener algo. El ágape como un amor especial en contraste con el amor erótico (sexual) o el amor filial (familia, amigos, trabajo). Y viene al caso porque para hacer de una obra normal, común aunque útil, una obra de arte se necesita ser apasionado por lo que se hace. Se necesita sentir ese ágape. Una pasión que consume por lograrlo, sin importar el costo o la recompensa. Y lo hace sin importar lo alto de lo primero o la inexistencia de lo segundo.

Autorretrato, Verano 1887
Vincent Van Gogh
¿Cómo fue que Vincent Van Gogh – se preguntaba su hermano Theo – se transformó de ser el hermano mayor incansablemente lleno de pasión, de bulliciosas bromas, simpatía infinita e infatigable capacidad de asombro, en un alma atormentada? El mismo Theo, nos dicen Steven Naifeh y Gregory White Smith en su libro "Van Gogh, The Life", pensó que sabía la respuesta: Vincent había sido víctima de su propio corazón fanático. C'est un fou, decían unos. Otros más describieron sus distorsionadas formas y sus impactantes colores como el producto de una mente enferma. El mismo Theo trató sin éxito de aplacar los excesos de la brocha de su hermano. "Si tan solo usara menos pintura en sus lienzos y no la aplicara en ellos tan gruesa". "Si pintara más despacio y no despachara tantas obras tan rápido". Los coleccionistas querían trabajos cuidadosamente terminados y no interminables, furiosos y convulsivos estudios a los que Vincent llamaba "pinturas llenas de pintura". Solo unos meses antes de la muerte de Vincent, por primera vez un crítico se atrevió a elogiar su obra. Van Gogh, en su etapa más creativa, vivió hacia dentro de sí mismo. Cada ola de serenidad y felicidad, así como cada trozo de dolor y desesperanza, se reflejó en sus pinturas y cada pintura en su autorretrato. "Yo quiero pintar lo que siento y sentir lo que pinto" dijo alguna vez. Extrayendo lo anterior del libro de Naifeh y White, no puedo sino imaginar que Van Gogh fue devorado por el ágape creativo al punto de expulsarlo del mundo real.

La técnica permite dormir tranquilamente, el arte desvela.

Como desveló al personaje de la novela de Arturo Pérez-Reverte, "El Maestro de Esgrima", Don Jaime Astarloa, quien noche tras noche intentó encontrar la estocada perfecta. Don Jaime quien obcecadamente se negó a defenestrar a la esgrima a la condición de un simple deporte y la mantuvo en el altar – o tal vez en la panoplia – de las artes.

A veces el precio resulta alto y la recompensa poca para aquellos atrapados en las garras del ágape. Van Gogh murió sin reconocimiento y sin haber vendido más que unas cuantas de sus obras.

El talento es también un factor. Cuantos habrá en el mundo con el ágape por algo, sin el talento necesario para llevar a cabo su pasión. Y cuantos habrá en el mundo con los talentos necesarios sin la pasión por realizarlos.

Mi reflexión interna, querido lector(a) es que aunque me hubiera gustado tener el talento de Van Gogh, no querría haber vivido su vida. Aunque me hubiera gustado haber tenido la fama y la fortuna de Steve Jobs, no me hubiera gustado ser como fue él. Amo lo que tengo y tengo lo que amo, parafraseando el retruécano de Van Gogh.



José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jalisco, México


Lecturas:
Van Gogh, The Life: Steven Naifeh and Gregory White Smith, 2011, ISBN: 978-1-58836-047-2
Steve Jobs: Walter Isaccson, 2011, ISBN: 978-1-4516-4855-3 (ebook)
El Peregrino: Paulo Coehlo, 1988, ISBN: 970-05-1337-8
El Maestro de Esgrima: Arturo Pérez-Reverte, 1988, ISBN: 978-84-204-7248-5




 


 


 


viernes, 27 de diciembre de 2013

Fe y Razón, Ciencia y Religión


"La ciencia sin religión es coja; la religión sin ciencia ciega"
Albert Einstein, "Mis Creencias" 1939 y 1941


   Hoy en día, no parece haber mucho problema para conciliar algunas creencias religiosas con los avances científicos. El otrora asfixiante cincho de la religión ha aflojado mucho y solo en casos excepcionales y aislados nadie podrá sentirse amenazado con la hoguera o con ser lapidado por inclinarse a aceptar algunas ideas no previstas en los libros sagrados ya sea la Biblia, el Corán, el Talmud u otras varias. Por supuesto que hablo de la normalidad. Ciertamente habrá las excepciones, aquí y allá, que confirmarán la regla.

El Big Bang
   En el mismo sentido aunque en diferente avenida, el mundo científico parece ser menos escéptico con algunos temas religiosos, cuando existen tantas fronteras todavía inescrutables para la ciencia. En su libro "Mis Creencias" el sabio científico Albert Einstein dice: "La ciencia sin religión es coja; la religión sin ciencia ciega". Stephen Hawking, reiteradamente ha declarado que el no ha dicho que Dios no existe. La prensa científica se ha referido con cierta frecuencia al recién encontrado Boson de Higgs, como la "Partícula de Dios".


   En la Biblia se describe como Dios creó el Mundo, a Adán y a Eva, nuestros primeros padres y los primeros humanos. Seis días le tomó a Dios hacerlo y en el séptimo día descansó. A Adán lo hizo de barro y le infundió vida con un soplo divino. A Eva la hizo a partir de una costilla de Adán porque "…no es bueno para el hombre que esté solo…" Durante siglos, para muchos, esta fue una verdad incontrovertible. El aumento en la capacidad de observación del género humano y la consecuente síntesis y análisis de estas observaciones, le ha permitido a notables científicos elaborar sofisticadas teorías, hipótesis y leyes que explican los orígenes del universo y del "homo sapiens". La teoría del "Big Bang" establece que hace aproximadamente 13,700 millones de años, se produjo la "singularidad" en la que una partícula de densidad infinita (de hecho una paradoja físico-matemática) "explotó" para crear el "espacio-tiempo" del que se formó el universo. Einstein, Gamow, Friedman, Lemaître, Robertson, Walker y Hubble son los principales conformadores de esta teoría. Charles Darwin provee, con su Teoría de la Evolución, una explicación menos simple de los orígenes del ser humano, asombrosa pero sensiblemente menos fantástica que cualquiera de las que podamos encontrar en las diferentes mitologías y religiones.

   Sin embargo sigue siendo un profundo misterio para la ciencia, que o quien produjo la "singularidad" del llamado "Big Bang" y cómo fue que el hombre adquirió conciencia de sí mismo y se convirtió en un ente físico y espiritual, dando un amplio espacio a la religión en este sentido.

   En los albores del conocimiento, en la llamada baja edad media, hubo pensadores que arriesgaron su prestigio, su fortuna y en ocasiones su pellejo por pensar diferente sobre temas religiosos. Muchos de ellos cuestionaron y retaron las creencias de su religión pero muy pocos intentaron conciliar ambos mundos. Antes que los cristianos quienes empezaron a cuestionar las sagradas escrituras de su religión fueron los judíos. Los judíos, ilustrados o no, han entrado en conflicto con su religión en muchas y variadas formas, y en diferentes épocas de su existencia. En esa época, los judíos ilustrados, versados en filosofía y en ciencias se encontraron a sí mismos confundidos y perplejos ante los conceptos de revelación y misticismo contenidos en los textos sagrados. Moses ben Maimon ha-Sefaradí, conocido como Maimónides, es el padre del racionalismo judío y al escribir su obra Moreh Nebukhim, "La Guía de los Perplejos" muestra la exuberante simbiosis existente entre la filosofía clásica y las antiguas tradiciones judías, enfrentando las inconsistencias aparentes entre las dos tradiciones. En esta obra Maimónides explora la sofisticada aunque confusa noción de que el material bíblico podría ser alegórico en sus textos y que el Aristotelismo podría probar la existencia de Dios. Desde su perspectiva, la revelación divina había sido de tal manera dispuesta que satisficiera, al mismo tiempo, tanto las necesidades de las masas como de las de las élites, permitiendo a los unos vivir apropiadamente y a los otros poseer la llave de los secretos del universo. En otras palabras, Maimónides sentía que el judaísmo y sus tradiciones podrían ser presentados como un sistema racional incluso si, superficialmente algunas de sus formas, pudieran entrar en conflicto con la razón. Aún así, Maimónides estaba convencido de que la perplejidad de los creyentes de élite no podía ser resuelta por la sola razón. Pensaba, en primer término, que los conflictos entre la fe y la razón, eran más bien de forma que de fondo, más aparentes que reales. En segundo término, pensaba que lo que finalmente importaba era el conocimiento de Dios por el hombre, lo cual podría ser exquisitamente conseguido observando los Mitzvot – los 613 preceptos consignados en la Mishnah Torah – y por el entendimiento de las cosas creadas.

Estatua de Maimónides en Córdoba, España
   En la España de finales del Siglo XII, que fue la época cuando Maimónides vivió, la ascensión de los fundamentalistas Almorávides al poder, obligó a los judíos de su territorio a convertirse al Islam, a emigrar o a vivir en la clandestinidad. Muchos de los líderes judíos conminaban a sus correligionarios a someterse al martirio antes que convertirse. Maimónides sin embargo, en su Epístola del Martirio, sugirió abiertamente que los perseguidos deberían públicamente adherirse al Islam y mantener su judaísmo, evitando el martirio mientras no fueran obligados a transgredir públicamente la ley judaica. Su posición ante el martirio y la conversión simulada tiene un gran sentido lógico y humano ya que distingue entre los preceptos que deben siempre obedecerse – no matarás por ejemplo – y los que pueden violarse si es necesario. Aconsejaba la conversión temporal y la posterior salida de las tierras de persecución. En sus escritos, muchos judíos conversos de entonces y en diferentes épocas, han podido conciliar sus creencias con sus actos.

   La obra de Maimónides permeó a través de los años, causando febriles debates entre los judíos (Debates Maimodeanos entre la Fe y la Razón). El titánico esfuerzo de Alfonso X "El Sabio" quien a la cabeza de un grupo de ilustrados tradujo las obras de Maimónides, Gabirol, Averroes y Avicena del árabe y el castellano al latín, permitió que su influencia permeara a los grandes pensadores cristianos de la época como Alberto Magno y Tomás de Aquino.

   La obra de Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia, y su influencia en el cristianismo, podría equipararse de algún modo a lo hecho por Maimónides en el judaísmo. Respecto a la fe y la razón Santo Tomás declara:

"Lo naturalmente innato en la razón es tan verdadero que no hay posibilidad de pensar en su falsedad. Y menos aún es lícito creer falso lo que poseemos por la fe, ya que ha sido confirmado por Dios. Luego como solamente lo falso es contrario a lo verdadero, como claramente prueban sus mismas definiciones, no hay posibilidad de que los principios racionales sean contrarios a la verdad de la fe"

   Santo Tomas, fue el primero en declarar que la obra de Aristóteles era compatible con la fe católica y por otro lado ofrece una exposición completa, sistemática y breve a través de las así llamadas "Cinco Vías" como demostración de la existencia de Dios, que aunque no es innovadora, eclipsa a las de Platón, Aristóteles y Agustín de Hipona, convirtiéndose en un modelo de filosofía clásica en este punto. Hoy en día la Iglesia Católica Romana ha aceptado el Big Bang como una descripción del origen del Universo, sugiriendo que la teoría del Big Bang es compatible con las vías de santo Tomas de Aquino en especial con la primera de ellas sobre el movimiento, así como con la quinta.

   La ciencia ha creado escépticos al extremo de convertirlos en ateos y la religión llevada también al extremo ha cobijado fanáticos. Ambos extremos afirman que la ciencia y la religión circulan por diferentes avenidas y se excluyen mutuamente. Lo cual no deja de ser perturbador. Por ello son muy apreciados los esfuerzos de aquellos que se han dado a la tarea de crear los lazos de entendimiento entre fe y razón, entre ciencia y religión, que alivian una eventual confusión y perplejidad.

   Por todo lo anterior, estimado lector(a) me caen muy bien Maimónides, Santo Tomás de Aquino y Einstein.

   También es un hecho que la ignorancia, o tal vez el desinterés son razones que previenen la perplejidad y la confusión. Desafortunadamente las grandes masas, es decir la inmensa mayoría de la población, no ha tenido la oportunidad de profundizar mucho en los temas concernientes a la Religión ni a la Ciencia. Muchos no tienen acceso a la educación o a la información necesaria para formar una masa crítica de conocimientos que les permita acceder al análisis y al razonamiento de aspectos fundamentales en ciencia y religión. Muchos otros que, aunque hemos sido educados y tenemos acceso a la información, nuestros intereses se vuelcan en la cotidianidad y dejamos poco espacio cerebral a pensar en estos temas. En todos estos casos nos conformamos con la poca ciencia y con la poca religión que nos permitimos.

   Yo le invito a reflexionar junto conmigo, un poco en estos temas. Le aseguro que por más inteligente e informado sea usted, encontrará saludables lagunas de confusión y perplejidad.

José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jalisco, México










miércoles, 11 de diciembre de 2013

Ensayo sobre el Diablo


"La más hermosa habilidad del Diablo es habernos persuadido de que él no existe"
Charles Baudelaire
    
    Parece ser que en un principio, el entendimiento y la fe en los hombres se basaron en un modelo simple. Casi como un modelo binario: existe o no existe, el uno o el cero, el bien o la ausencia del bien (el mal), la luz o la ausencia de ella (la oscuridad). En esta dicotomía engendramos las nociones del bien y del mal. La noción del Dios bueno, justo, misericordioso, amoroso, omnipotente, omnipresente, y en consecuencia, o como parte del mismo proceso, la noción del Diablo malo, perverso, cruel, odioso y aunque poderoso, no omnipotente pero sí omnipresente, o así pareciera ser.

    Hace ya casi cuarenta años que el Dr. Francisco Romo me recomendó leer "El Diablo" de Giovanni Papini y lamento no haberlo leído sino hasta en fechas recientes y coincidió su lectura con otras, en donde directa o indirectamente se hace referencia a este tenebroso personaje. El Diablo es temido, es odiado, es ignorado, es compadecido y es, en no pocas ocasiones, objeto de burla. En la cosmología judeo-cristiana el Diablo es Luzbel, el Ángel Caído, aquel que creó Dios como la "suma de todas las cualidades", lleno de luz y el preferido por Él entre los demás ángeles. Es también Lucifer, el portador de luz.

    Papini discurre entre varias teorías extraídas de la Biblia, de Santo Tomás de Aquino, de San Gregorio Magno entre otros muchos, sobre las razones de la caída de Luzbel. El más grande pecado de Luzbel fue la soberbia al pretender igualarse a Dios, se dice en algunos escritos. En otros se dice que ha sido la envidia la que ocasionó la rebeldía de Luzbel, al encontrarse con que Dios había creado al hombre a su "imagen y semejanza" y al haberle otorgado libre albedrío, cualidades y capacidades que no habrían sido otorgadas, ni a Luzbel ni a los demás ángeles. Estas líneas de pensamiento son fundamentalmente "diablocéntricas", si me permiten el término, porque giran acerca de la génesis del Diablo. En esa misma línea se encuentra otra que por lo extraña suena interesante. Papini juega con esta idea: Dios es amor y es infinito y por eso ama infinitamente. Pero no hay amor sin dolor y así Dios también se duele y se duele infinitamente al haber castigado a Luzbel al peor de los castigos. ¿Y cual es el peor de los castigos? Condenarlo a ser incapaz de amar. Por eso Luzbel no puede amar a nadie, ni amar a Dios. Y a Dios le duele infinitamente el no ser amado por su otrora Ángel preferido. Y por eso Dios crea al hombre con las características necesarias para y con el objetivo exclusivo de redimir al Diablo y regresarlo a Dios. Sin embargo el hombre sucumbe a la seducción del Diablo y el plan maestro de Dios se pierde. Hay otra secuencia acerca de la caída de Luzbel y tiene que ver con que Dios había gestado con mucha anterioridad los eventos por ocurrir. Tenía previsto la debilidad del hombre y su contagio con el pecado original y decidió enviar a Jesucristo a redimirlo cuando el momento llegase. Luzbel deseaba ardientemente ser él quien redimiera al hombre y al no conseguirlo se rebeló contra Dios, causando su caída.

    En el Libro de Job aparece atormentándolo con el nombre de ah-Satán, en el Génesis es la Serpiente enredada en el Arbol de la Ciencia del Bien y del Mal, en el Evangelio de San Mateo es el Diablo y en el Apocalipsis es la Bestia. Belial, Satanás, Leviatán (la serpiente enrollada) y otros sinónimos del Diablo, aparecen aquí y allá diseminados en la Biblia y en la Torah. Belcebú es otro nombre, muy probablemente derivado del dios cananita Baal Zebûl (Señor Príncipe) o de Baal Zabub (Señor de las Moscas).

    Cualquiera que haya sido la génesis del Diablo, este ha sido el culpado protagonista de incontables batallas, engaños, crueldades, dramas, comedias y tragedias, en casi todos los ámbitos de la vida humana. Religiosidad aparte, la literatura, la pintura, la música, la danza y en épocas recientes el cine y otras expresiones visuales han retratado al multifacético Diablo. Entre otras expresiones encontramos la de Dante Alighieri, en la "Divina Comedia" describiendo ampliamente al Infierno y a sus habitantes. Al Diablo y a sus servidores. La barca de Caronte y al Can Cerbero guardián de las puertas del Infierno "…monstruo cruel, fiero y extraño, quien a través de sus tres gargantas ladra como perro… … sus ojos de carmesí brillante, negra su untuosa barba, su gran vientre y garras en las patas con las que destroza los espíritus…".

    Merece una consideración especial el lamento del Diablo doliéndose del desprecio universal, melancólico, triste y decepcionado en el "Paraíso Perdido" de John Milton. Otras expresiones más sofisticadas las encontraremos en el Mefistófeles de Goethe, con quien el Dr. Fausto negocia su alma por la oportunidad de vivir su romance con su amada Beatriz. O en la novela de Arturo Pérez-Reverte "El Club Dumas" donde, después de leerla tres o cuatro veces, el lector cae finalmente en la cuenta de que uno de los personajes más enigmáticos no puede ser otro más que el demonio, vigilando que sus escritos no puedan ser descifrados. Otra historia sobre el Diablo, más fascinante aún, la encontramos en "El Diablo Enamorado" de Jaques Cazzotte, escrita en el Siglo XVIII. Aquí el Diablo se le aparece a Don Álvaro Maravillas, caballero español oriundo de Extremadura, al servicio de un capitán acantonado en Nápoles. Se le aparece consecutivamente como un desproporcionado camello de largas orejas, como un elegante y blanco perro spaniel, una virtuosa cantante, un solícito paje y finalmente como Biondetta, una mujer enamorada. Y es que por su forma de convocarlo, el Diablo se enamoró de Don Álvaro y así la trama se desenvuelve.

     En Malmoth el Errabundo, de Charles Maturin, el protagonista pacta con el Diablo la juventud y la longevidad, aterrorizando durante generaciones a sus contemporáneos y viviendo un amor sui generis con su amada Imalee. Y aunque la mercancía preferida del Diablo son las almas de sus marchantes, a veces no ha sido eso, como lo podrá constatar el lector en la obra en verso de Don Teófilo Pedroza, el Anima de Sayula, y en donde Apolonio Aguilar, trapero de oficio, arriesga no precisamente su alma.

Satán desciende sobre la Tierra, Grabado de Gustave Doré en "Paraíso Perdido"
    Muchas también han sido las formas e imágenes con las que se ha representado al señor de las Tinieblas y probablemente el más expresivo haya sido Gustave Doré, un esplendido grabador de principios del Siglo XIX y quien se ocupó de ilustrar la Biblia de San Jerónimo, El Cuervo de Edgar Alan Poe, La Divina Comedia de Dante y Paraíso Perdido de John Milton entre otras muchas y abundantes obras. De los grabados de Doré sobre el Diablo destacan los del Ángel Caído y el Diablo Melancólico dentro de las ilustraciones del Paraíso Perdido.

    No puedo saber, estimado(a) lector(a), si usted le teme o lo ignora, pero si puedo asegurarle que el Diablo existe. O por lo menos existe como protagonista, actor secundario o personaje incidental en tantas y tantas buenas obras literarias que abundan en el mundo de los libros.

José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jalisco.
 

 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

De Estoicismo, Cinismo y Escepticismo



"Acepté con estoicismo sus aseveraciones de haberme comportado cínicamente y ser un escéptico irredento."

Leído así, la frase tiene acepciones evidentemente negativas.

¿Que es un cínico? Alguien que tiene desvergüenza en el mentir o que defiende o practica acciones o doctrinas vituperables. Imprudente y de obscenidad descarada. Afectación de desaseo y grosería. Estas descripciones concuerdan con lo comúnmente entendido y son las definiciones encontradas en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y se refieren a alguien en principio, detestable.

Siguiendo con las definiciones del DRAE, un estoico es aquel que es fuerte ante la desgracia y un escéptico es alguien que no cree o finge no creer.

Y estas definiciones y comunes entendidos han llegado para quedarse. Pero no siempre fue así y sus raíces son más profundas e ilustradas. Y esto se me hizo evidente cuando mi hija, actualmente estudiando en la preparatoria desarrolló algunos temas en la materia de Filosofía.

La escuela cínica fue una corriente filosófica que reinterpretó a la escuela socrática, y que a finales del siglo IV a.c. fue fundada por Antístenes y seguida por Diógenes de Sínope como uno de sus más conspicuos representantes. Su nombre deriva del griego κύων kyon: ‘perruno’, denominación atribuida debido a su frugal modo de vivir. Esta corriente sostenía que la felicidad venía dada siguiendo una vida simple y acorde con la naturaleza. Tal vez el hecho de que otra de las características de esta corriente filosófica fuese su actitud extremadamente crítica respecto a los males de la sociedad, despreciando la formas y las convenciones, haya sido la razón por la que la actual acepción del término derivó en lo que hoy entendemos. Cuando le preguntaron a Diógenes de Sínope por que la gente daba limosna a los pobres pero no a los filósofos respondió: "Por que piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos."

Se considera a Pirrón como el creador del escepticismo, cuyo nombre deriva de skeptikoi (de skeptesthai que en griego significa examinar) y es una corriente filosófica que profesa duda sobre todo lo que generalmente es aceptado como verdad. La consecuencia de esta actitud es la de no emitir juicios sino solamente opiniones y por lo tanto decían alcanzar la paz del alma, por que al no creer en nada no entraban en conflicto con nadie. Un escéptico puro diría "siento frío" y no "hace frío" ya que solo puede saber si siente o no frío. No hay verdades absolutas y está en contra de las disyuntivas: verdadero o falso, bueno o malo, hereje o sagrado. Influyó grandemente en la metodología científica sobre todo en Descartes y su "duda metódica" y en el pensamiento ilustrado en el Siglo de las Luces.

El estoicismo fue fundado por el chipriota Zenón de Citio, quien se nutrió de fuentes semíticas como el judaísmo, y de otras filosofías orientales. El estoicismo comparte grandes áreas de su cosmogonía y ética con el cristianismo. Los estoicos proclamaron que se puede alcanzar la libertad y la tranquilidad tan sólo siendo ajeno a las comodidades materiales, la fortuna externa, y dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud. La escuela estoica es fundamentalmente determinista y para ellos la libertad no puede consistir mas que en la aceptación de nuestro propio destino. Un estoico es impasible (apático) e imperturbable (ataráxico) como resultado de la comprensión de que no hay bien ni mal, ya que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico. El sabio estoico vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. Es un cosmopolita por definición.

¿Le cambió la percepción de los términos, estimado lector?

A mi sí.

Y por esa razón, cuando se me ocurra intentar insultar a alguien con estos términos, lo pensaré dos veces, no sea que de alguna manera lo esté alabando.



José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jal.




domingo, 24 de noviembre de 2013

Las huellas entre la bruma

El apellido Romo en los Siglos XIII, XV y XVI, en España.

          Existe una leyenda romántica sobre el orígen del apellido Romo, consignada incluso en el Diccionario Etimológico Comparado de  los Apellidos Españoles, Hispanoamericanos y Filipinos del célebre escritor y antropólogo italomexicano Gutierre de Tibón, y donde se narra como un individuo bajo las órdenes de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, durante una batalla, es golpeado en la nariz, por un mazo árabe, dejándolo irremediablemente chato. Desde entonces se le llamó "el Romo" convirtiéndose este apodo en su apellido.

          En una novela, no publicada aún, y a la cual tengo acceso privilegiado a su borrador, el autor aventura la hipótesis de que este individuo, descrito en la leyenda, era un judío converso y cuya descendencia se acrisoló en las culturas cristianas, musulmanas y hebreas en los años subsiguientes. 

              Lo anterior son solo leyendas y cuentos.

          Lo que ustedes leerán a continuación es una narración de hechos consignados en registros históricos. Estos aparecen en diferentes archivos mostrados en la página web del Ministerio de Cultura y Deportes de España. El portal se llama PARES (Portal de Archivos Españoles) y sus fuentes son extensas. Entre otros archivos están el Archivo General de Simancas, el Archivo General de Indias (incluye la Casa de Contratación) y el Archivo Histórico Nacional.

            Son los asientos en los que aparece el apellido Romo y son hechos históricos, comprobables a través de documentos originales digitalizados o no, en estos archivos. En la narración han sido puestos en una perspectiva cronológica y diseminados en la geografía de la España de los Siglos XIII al XVI.

        Más allá de los recuerdos de abuelos y bisabuelos, la ascendencia se pierde en la bruma de los tiempos. La huella familiar se une a la huella de los apellidos sin estar ciertos del parentesco exacto. Los registros históricos iluminan un poco la bruma, pero es una imagen borrosa y solo tienen la certidumbre de los hechos protagonizados por estos que compraron o vendieron, o esos que fueron requeridos en juicios por injurias o lesiones, en litigios por herencias, o aquellos que al viajar al Nuevo Mundo, su registro aparece en los Archivos de la Casa de Contratación de Sevilla. 



                Iluminemos entonces, un poco, la bruma. 



        En 1290, se consigna que Domingo Romo vecino de Calatayud, al sur de Zaragoza, en el reino de Aragón, había vendido a la colegiata un huerto que había sido de la viuda Mencía y su hijo Egidio, y que los clérigos y socios de la Iglesia de San Torcuato, se liberaban de todo pleito o cuestión con relación a esta propiedad.

           Este es uno de los registros históricos más antiguos de alguien apellidado Romo. Y es tan antiguo como los primeros registros oficiales de la historia de España en idioma castellano. El castellano, lengua romance derivada del latín de los romanos que dominaron la península hasta el siglo V, del griego hablado en las colonias orientales y del árabe hablado por los musulmanes que dominaron ocho siglos después del ocaso visigodo, fue la más desarrollada de las lenguas romances tales como el francés, el portugués y el catalán. Hacia el siglo IX el castellano tomó estructura definida. Tomo estructura literaria en el siglo XII y comenzó a utilizarse como idioma oficial del reino en los documentos públicos en el siglo XIII.

          Seis años después, en 1296, el infante Pedro Romo, de oficio odrero y su esposa Sancha, en Huesca, en el término de la Alquibla, al norte de Zaragoza, se queda con un campo, propiedad del monasterio, mediante el pago de 600 sueldos jaqueses y una renta anual de un maravedí de oro.

          Calatayud y Huesca, en las cercanías de Zaragoza, donde Domingo y el infante Pedro vivieron, se encuentran en la región en la que Rodrigo Díaz de Vivar campeaba con sus mesnadas a favor, alternativamente, de moros y cristianos. Y es precisamente en esa región en donde existe la memoria más antigua de individuos apellidados Romo. Casi cien años después de las hazañas del Mío Cid Campeador.

           Las huellas se pierden en el Siglo XIV. No se distinguen entre la bruma los pasos de los Romo.

          Ya en 1431, Martín Romo vecino y procurador del Consejo de Torrijo del Campo, en Daroca, cerca de Zaragoza, solicita ayuda por 300 sueldos jaqueses por razón de que el dicho lugar ha sido muy maltratado por la guerra "e son venidos en total perdición".


          A partir de la segunda mitad del Siglo XV, la huella del apellido se extiende más allá de Levante. En 1480, Alfonso Romo en Peñalver, cerca de Guadalajara, es demandado por “…apropiarse a fuerza de armas” de unos olivares y casas. Juan Romo en 1488, en Olmedo, cerca de Valladolid, solicita plazos para el pago de una deuda contraída con Juan de la Hoz. Juan Romo, procurador, solicita en 1489, viviendo en Valladolid, que se le paguen los maravedís que “…se le deben por el tiempo que estuvo como tal procurador en Badajoz”. En 1494, el consejo de aldea de Yuso, en Salamanca, pide a los alcaldes de los hijosdalgo que residen en la Corte y en la Chancilleria que obliguen a Alonso el Romo a pagar “pechos y tributos” de los que él quiere exentarse “…diciendo ser hijodalgo, no siéndolo.

          Mahoma el Romo, en 1496, en Agreda, cerca de Soria es acusado de injurias por Homar de Roa, ambos moros. Alí el Romo se defiende en Segovia de pagar 5,000 maravedís, en el año de 1499.

          Durante el Siglo XV se desdibuja el apellido por el apodo. Los protagonistas se identifican con su nombre seguido del calificativo “el Romo”. La fisonomía en general, o el tamaño o forma de la nariz en particular, resultaban argumento suficiente para la definición del apellido familiar. Así entonces, individuos con tal apellido o tal apodo, habitan en una extensión más dilatada hacia el final de la Reconquista Española. El origen es Aragón, en Levante, alrededor de Zaragoza, y durante el Siglo XV, ya residen en Castilla la Vieja y en el norte de Castilla la Nueva. Al norte hasta Valladolid, al este hasta Zaragoza, al oeste hasta Salamanca y al sur hasta las inmediaciones de Toledo. En esta época, los Romo fueron escribanos, procuradores, pastores de ovejas, curtidores, hortelanos, odreros, molineros y ejercieron el oficio de “mojonazgo”, una suerte de recaudador de impuestos por venta de vino.

          Durante el Siglo XVI, con los judíos y moros expulsados del territorio español, la huella de los Romo se expande hacia el norte hasta Puebla de Arganzón, cerca de Logroño y hacia el sur hasta Sevilla, Córdoba y Jaén. Sin embargo las huellas son más densas en los alrededores de Toledo. En Toledo, en Camarena, en Fuensalida, en Escalona, en Trujillo y en Rielves se repiten con insistencia los hechos consignados en los archivos sobre las vicisitudes de los Romo.

          En 1521, Juan de Romo es obligado a pagar alcabalas en Villanueva de Jaras al sureste de Madrid. En Puebla de Arganzón, en 1525, Martín Romo y Pedro Martínez de Munri, ambos clérigos, pelean por el beneficio de la Iglesia de San Andrés de Añastro. En Castilfrio de la Sierra, en Soria, en 1535, María Ruíz obtiene ejecutoría de hidalguía como viuda de Hernando el Romo, hijodalgo cuya genealogía y prueba testifical aporta. En Peñalver, en las cercanías de Guadalajara, en 1545, se le sigue un proceso de fe a Juan Romo “el mozo” por palabras escandalosas. En Medina de Rioseco, cerca de Valladolid, en 1564, Alonso Romo, curtidor, acusa a Pedro de la Torre por haber sido agredido con un palo, en la Iglesia de Santiago de esa misma villa. En 1564, se le sigue proceso de fe a Diego el Romo, vecino de Tórtola, aldea y jurisdicción de la ciudad de Guadalajara, por blasfemias. El 30 de Julio de 1579 en Rielves, Toledo, causa ejecutoria el pleito litigado por Gaspar de Quiroga, arzobispo de Toledo, con Lucía Gómez, viuda de Isidro García, difunto, Diego Ruiz, Tomás Díez y Miguel Romo, vecinos de Rielves (Toledo), sobre haber ocupado unas viñas sitas en Toledo. En 1581 se le sigue proceso criminal a Francisco Romo, familiar del Santo Oficio, vecino de Camarena (Toledo), sobre averiguación de una cuchillada que dio a Juan de León, vecino del mismo lugar.

          Los hechos consignados por la Casa de Contratación de Sevilla merecen un capítulo aparte. Son las huellas de aquellos Romo más arriesgados, que obligados o de buen grado, emigraron a las Indias Occidentales. Muchos de ellos declaran ser vecinos de Sevilla o sus alrededores, y tal vez se explica porque la empresa de emigrar al Nuevo Mundo, implicaba tal esfuerzo que obligaba a ser llevado a cabo por etapas. Estas etapas podrían tomar años y para antes de embarcarse éstos se encontraban avecindados en la región de Sevilla esperando pasaje y licencia a las Indias.

          El más antiguo, Juan Romo, hijo de Miguel Romo y Elvira Martínez, vecinos de Torrelaguna, al norte de Madrid, el 14 de Marzo de 1511, recibe de la Casa de Contratación autorización para viajar a las Indias, sin indicar cuál sería su destino final. Un par de vecinos de Illescas, a medio camino entre Toledo y Madrid, Diego el Romo y Julián de Illescas, el 8 de octubre de 1511, viajan a las Indias, también sin mencionar su destino final. También, pero el 9 de Marzo de 1513, Hernando Romo, su mujer Elena y su hija Catalina, todos vecinos de Sevilla en la Magdalena, viajan sin destino expresado. Otro Hernando Romo, también vecino de Sevilla, el 2 de Mayo de 1515 viaja al Nuevo Mundo.

          En su regreso al nuevo mundo, en 1527, para ocupar la gubernatura de Yucatán y Cozumel, y fundar la ciudad de Mérida, el Adelantado Francisco Montejo se hace acompañar, entre otros, por Francisco el Romo, vecino de Arévalo e hijo de Muñoz el Romo y de Teresa de Tapia.

          Viaja a las Indias, también, en 1536, Cristóbal Cuchiller, hijo de Alonso el Romo y de Helena la Jardinera, natural de Sevilla. 

          El 25 de junio de 1590 se forma el expediente de información y licencia de pasajero a indias de Juan del Romo, natural y vecino de Torija, al norte de Guadalajara, hijo de Martín Mojón y María (la Roma), con su mujer Francisca Pérez, natural y vecina de Torija, hija de Alonso Perandres y Juana Pérez, y su hija María, a Nueva España. 

          También, pero el 21 de mayo de 1594, se forma el expediente de información y licencia de pasajero a indias de Alonso el Romo, criado de fray Francisco de Ortega, vecino del Olivar, hijo de Pedro el Romo y María Sánchez, a Filipinas.

          Más allá de los registros, de cuya autenticidad no nos cabría duda, y de las acciones narradas en los mismos, se revelan los caminos andados y la naturaleza de sus protagonistas. Más sin embargo, no es más que una tenue luz iluminando la bruma de los tiempos.

José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jal.









martes, 19 de noviembre de 2013

Boson de Higgs. ¿Por que es tan importante?

Siempre es interesante saber de que estamos hechos y de que está hecho el universo.
Demócrito, en la antigua Grecia, acuñó el término "átomo" que, por su etimología significa indivisible. Dalton, en su teoría atómica, describió las partes de un átomo (o sea que no es indivisible). Protones y Neutrones en el núcleo, y electrones en su periferia. Diferentes combinaciones de estas partículas generan diferentes clases de átomos que componen los diferentes elementos de la Tabla Periódica. Ahora están clasificados más de 118 diferentes. Unos que existen naturalmente y otros creados artificialmente en los laboratorios. Sin embargo resulta que han sido descubiertas en los aceleradores, un sinúmero de partículas y antipartículas elementales, de los cuales está constituida la materia. Ahora se sabe que existen los quarks que componen a protones, neutrones y neutrinos. Tau-leptones, bosones, quarks superiores y quarks inferiores, etc., etc. También resulta que existen partículas virtuales que coexisten con partículas con masa y con energía en forma de fotones regidas por los "quantum".


Interesado, de siempre, por comprender el Universo, desde hace muchos años he intentado entender la Teoría de la Relatividad de Einstein, la Mecánica Cuántica de Planck y el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Leí el libro publicado por Stephen Hawking - Breve Historia de Tiempo - y me perdí. Luego leí una versión más sencilla de este libro, publicada también por Hawking y Mlodinow que se llama "A Briefer History of Time" y aunque lejos de entender todo, entendí mucho más. Como consecuencia me entero de que existen teorías que explican parcialmente el Universo tal y como lo conocemos. La teoría especial de Einstein y la teóría cuantica proveen explicaciones y leyes que se cumplen en diversos ámbitos. Entendí que, hablando de fuerzas, según el Modelo Estandar, existen cuatro clases: la gravedad, el electromagnetismo, la fuerza nuclear débil - que mantiene unidos y en equilibrio a protones, neutrones, neutrinos y electrones, dentro de un átomo - y la fuerza nuclear fuerte que es la que mantiene unidos a los quarks dentro de protones y neutrones. La energía involucrada en estas clases de fuerzas, mantiene a los planetas girando alrededor del sol y a las partículas elementales unidas en los átomos.

Lo inquietante del tema era que muchas de las partículas descubiertas no tienen masa pero bajo ciertas circunstancias se comportan como si la tuvieran. Esto solo podría suceder bajo el supuesto de que existiera un campo (como el magnético) que les comunicara a éstas partículas esta propiedad o comportamiento. Este supuesto campo tendría que ser generado por una partícula muy especial. Esta idea fue acuñada por primera vez por Peter Higgs entre otros, en 1960. Con ello se explicaban muchas cosas que sucedían en la física de partículas sub atómicas. El problema era que no existía evidencia real de su existencia. No por que no existiera sino porque no eramos capaces de verla o tener evidencia de ella.

El bosón de Higgs desempeña un papel único en el modelo estándar, y un papel dominante en explicar los orígenes de la masa de otras partículas elementales, particularmente la diferencia entre el fotón sin masa y los bosones pesados W y Z. Las masas de las partículas elementales, y las diferencias entre el electromagnetismo (causada por el fotón) y la fuerza débil (causada por los bosones W y Z), son críticas en muchos aspectos de la estructura de la materia microscópica (y por lo tanto macroscópica).

Así, desde hace muchos años, inspirados por el modelo del Dr. Higgs, se desató la cacería del Bosón de Higgs, así bautizado desde entonces. Se dice que el Grán Colisionador de Hadrones, en el CERN (El centro europeo de investigaciones nucleares), en Ginebra Suiza, un acelerador lineal con un perímetro de 27 km, bajo el suelo entre la frontera franco-suiza, se construyó con el objetivo principal de obtener evidencia de la existencia del Bosón de Higgs.

El 4 de julio de 2012 los físicos anunciaron el hallazgo de un bosón compatible con las características descritas. El hecho de ser localizado en dos detectores distintos así como su fiabilidad (grado de certeza o sigma) hace que muy probablemente este escollo del modelo estándar haya sido histórica y felizmente superado.

El hallazgo significa el fortalecimiento del modelo estándar, explica gran parte de las inconsistencias que existían en las explicaciones sobre la concepción del mundo que nos rodea. Sin embargo quedan todavía grandes interrogantes. No explica el problema del número de constantes físicas fundamentales (19), ni explica las fuerzas gravitatorias ni la asimetría entre materia y anti materia en el universo.

Saber esto, nos permite ver mas allá de nuestras narices, lo que está dentro de nuestras narices.

José Antonio Medina Romo
Zapopan, Jal.






















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